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Textos de formación y reflexión |
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No utilizar ni difundir sin conocimiento de la autora, además indicar a la señora Deboos por donde circula su trabajo. Acogida
de grupos o de personas: Al principio, es importante tomarse un poco tiempo para preguntar a las personas de donde vienen, conocer su motivación, a veces nos podemos sentir decepcionados porque no hay motivación, se trata simplemente de curiosidad… A veces se acaba descubriendo que lo que interesa al grupo no es necesariamente el edificio en sí... un ejemplo son los agricultores argelinos musulmanes que trabajan en el campo... es necesario saber adaptar el discurso para asegurarse de que los visitantes no se aburran o marchen durante la visita. Volveré a este último punto porque es la clave del éxito. La
sonrisa siempre es acogedora. Es mejor dejar sus problemas personales en la entrada del edificio... pero si te gusta lo que haces, no es difícil. También es importante llegar un poco antes de la hora para tener un tiempo de recuperación y prepararse. Estará de pie para acoger y responder al visitante. Hemos visto visitantes quejarse porque las personas dedicadas a la acogida estaban sentadas y más ocupadas de charlar entre ellas que de mostrarse disponibles. Algunas veces al principio vale más hacer sentar a los oyentes, asi escuchan mejor… En cambio si usted tiene un número reducido de visitantes, puede sentarse con ellos, así tendrán la sensación de estar compartiendo. Nunca dar la espalda al explicar o describir. Cuando usted da la espalda a sus oyentes, pierden parte de sus palabras… Para ello hay una solución que es ponerse de lado hacia ellos para mirar al mismo tiempo, pero esto sólo cuando el grupo no es demasiado numeroso. Pues vale más conocer bien lo que se va a mostrar y tener en cierto modo los ojos detrás de la cabeza… Cuando se muestra una escultura, o un elemento de un cuadro o de una vidriera, siempre situar bien lo que va se a mostrar: para una vidriera a la una o a las seis: en el primer o tercer registro, a derecha, a izquierda, etc. Deberás ajustar tu voz para que todos te puedan entender. Cuando el grupo tiene un cierto tamaño, hay que asegurarse que el que están más alejados escuchan bien, ya se sabe: no hay nada más desagradable que tener que acercar la oreja para oír. Vocalizar y hablar lentamente son las claves para ser escuchado. Esto no es fácil, porque las ideas se amontonan en la cabeza y siempre tenemos miedo de olvidar algo, no pasa nada, nunca se puede decir todo y nada impide volver para mencionar lo que usted quería decir, reemplazandolo en su contexto… Usted puede entrenarse haciendo lecturas en voz alta y convencerse de que tiene todo el tiempo. Si usted se desplaza y algunas personas del grupo queden atrasadas, debe siempre esperar a que el grupo este completo antes de comenzar una nueva explicación, de lo contrario corre riesgo de que algún oyente plantee una pregunta ¡de lo que usted ya había descrito y explicado antes! Nunca dar discrusos sabios. "Toda estructura que no es sostenida por una idea es como un cuerpo sin alma." (Paul Claudel) Encontrar algunas ideas maestras que permitan al oyente entender lo esencial de la espiritualidad del edificio. No hay que dudar en repetir ciertas nociones pero si evitar dar demasiadas fechas precisas que serán olvidadas. "Lo que se conoce bien se explica claramente." Es necesario hablar de manera simple y para esto hay que conocer muy bien aquello sobre lo que se habla. Hay que saber distribuir los tiempos de silencio, lo que llamo los tiempos de respiración, que permiten al oyente tomarse un tiempo para comprender lo que se le acaba de decir y al orador para recuperar la respiración. Es importante que el guía tenga algunos conocimientos de base (arquitectura y su vocabulario, la Biblia, un poco de simbología, por ejemplo el símbolo del Tretamorfos, los números, las formas, …). Atención al vocabulario empleado -a veces nuestro argot no es comprendido, algunos ejemplos (una parábola, el Verbo encarnado, la Encarnación -estas palabras pueden ser utilizadas siempre que hayan sido explicadas). Por experiencia, se puede comenzar su exposición diciendo "Era se una vez": ¡atraerá la atención en seguida su atención, porque tanto a pequeños como a mayores les gusta que les cuenten historias! Siempre
verificarás la veracidad de tus afirmaciones. A menudo los visitantes hablan de las ideas que han escuchado sobre el lugar que visitan, y éstas no son siempre veraces. Hay que ser hábil para corregir las ideas falsas. A veces parece más sencillo captar su atención contando cosas que van en la línea de las ideas del oyente y que sin embargo no son reales. Pero muy a menudo los visitantes se alegran al descubrir que tal lugar tiene otro sentido, más profundo y justo. Para controlar lo que se dice, no dudar en compartir e preguntar al equipo de guías. Nunca mostrar opiniones personales. El deber de reserva. Una visita en ja cual el orador expresa sus opiniones y críticas personales resulta absolutamente insoportable y es una falta de respeto hacia el oyente, y sin embargo lo he visto hacer y es entonces cuando todo el equipo de guias corre peligro de ser encasillado. En cambio, resulta mejor explicar al comienzo que usted pertenece a un equipo de voluntarios al servicio de la Iglesia, esto le hará sentir mas cómodo para exponer el mensaje religioso y espiritual del edificio. Debe siempre respetar las ideas de los visitantes. Es en contexto en el que la toma de contacto es importante para conocer sus oyentes. Cuando usted siente que los oyentes son más bien neutros en el plano religioso, es importante no avasallarlos con: "Nosotros, los cristianos", más bien decir: "Los cristianos dicen" en lugar de: "Para el cristiano, es". Siempre tendrá una actitud de servicio y escucha. La razón por la cual usted aceptó dar su tiempo es bondadosa. Por supuesto hace esto porque le agrada, pero no hace falta que sea usted la protagonista del lugar, es el edificio mismo se el protagonista… ¡Conocí a personas que hacen de guías para su gloria personal! La escucha, usted la hizo ya durante la acogida, pero, durante el curso de la visita, cuando surgen cuestiones, hay que tener también la humildad para decir que no se sabe, si es el caso, y posiblemente saber estar abierto a otras cuestiones… Sin querer desanimar, seamos realistas:
"Si conocemos el mensaje un 100 %, 2. Acoger a los musulmanes en nuestros edificios cristianos por Guy LEDENTU, Lyon (Fourvière) Fourvière
y el Islam: un ejemplo Los visitantes musulmanes se ven atraídos por la basílica, bien sea por interés turístico, bien sea para venerar a María, o para ambas cosas a la vez. El interés turístico desborda automáticamente sobre el hecho religioso cristiano cuando se visita un edificio cristiano. Abajo se exponen algunas precisiones sobre el Islam para presentar mejor un edificio cristiano y favorecer un diálogo sobre los aspectos de nuestra fe. 1/Rol de María en el Coran Para entender el culto a María, es necesario referirse a los textos del Coran que aluden a ella. He aquí algunos de ellos: Azora XXI, 91: Y a la que conservó su virginidad. Infundimos en ella de Nuestro Espíritu e hicimos de ella y de su hijo signo para todo el mundo. Azora III, 42: Y cuando los ángeles dijeron: " ¡María! Alá te ha escogido y purificado. Te ha escogido entre todas las mujeres del universo. Azora III, 45: Cuando los ángeles dijeron: " ¡María! Alá te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre es el Ungido, Jesús, hijo de María, considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados. Azora III, 47: Dijo ella: " ¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo, si no me ha tocado mortal?" Dijo: "Así será. Alá crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, le dice tan sólo: "¡Sé!" y es. Azora XIX, 22: Quedó embarazada con él y se retiró con él a un lugar alejado. 2/ Rol de Jesucristo en el Coran Azora XIX, 29: Entonces ella se lo indicó. Dijeron: " ¿Cómo vamos a hablar a uno que aún está en la cuna, a un niño?" Azora XIX, 30 Dijo él: "Soy el siervo de Alá. Él me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un profeta. Azora III, 48: Él le enseñara la Escritura, la Sabiduría, la Tora y el Evangelio". Azora XIX, 33 : La paz sobre mí el día que nací, el día que muera y el día que sea resucitado a la vida". Azora XIX, 34: Tal es Jesús hijo de María, para decir la Verdad, de la que ellos dudan. Azora IV, 157 : y por haber dicho: "Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá", siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron. Azora IV, 158: sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio. 3/ Rol de los Ángeles Azora XXXV, 1: ¡Alabado sea Alá, creador de los cielos y de la tierra, Que de los ángeles ha hecho enviados de dos, tres o cuatro alas! Añade a la creación lo que Él quiere. Alá es omnipotente. Azora XXXV, 1: El Demonio es para vosotros un enemigo. Tenedle, pues, por tal. Llama a sus partidarios sólo para que moren en el fuego de la gehena. 4/ Generalidades fundamentales Azora III, 19: El hombre es virtuoso es el que cree en Dios, en el Último Día, en los ángeles, en las escrituras, en los profetas y que da de sus bienes…es el que hace sus oraciones y da limosna. Esto es el "credo " de la fe musulmana. Azora XXXV, 1 : ¡Y haz, Señor, que nos sometamos a Ti, haz de nuestra descendencia una comunidad sumisa a Ti, muéstranos nuestros ritos y vuélvete a nosotros! ¡Tú eres, ciertamente, el Indulgente, el Misericordioso! La
visita de un lugar cristiano comprende: Algunas
generalidades para entender las diferencias entre una iglesia y una
mezquita: Analicemos
algunos elementos según estos dos puntos de vistas: En una mezquita no hay decoraciones pero sí inscripciones de los versículos del Coran para manifestar la trascendencia divina que escapa a toda representación (como en un templo). El sacerdote guía en las oraciones, en la anunciación del Evangelio y conduce la celebración de la Eucaristía (**). He aquí la diferencia fundamental entre una mezquita (lugar de oración y de predicación) y una iglesia (lugar por excelencia de la celebración de la Eucaristía). Tanto la mezquita como la iglesia son una alusión visible a Dios / Alá y un lugar de reunión. Las campanas en el campanario, la llamada del almuédano… (*)
Concilio de Trento (contra la reforma protestante): "Los obispos tendrán
cuidado de enseñar lo siguiente: que es por los cuadros y otras imágenes
que el pueblo es instruido y que se confirma en él la costumbre de pensar
continuamente en los artículos de la fe y de alimentar su espíritu."
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Ultima actualización: 12.07.2010
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